El ojo público

El espacio público vigilado. La inseguridad de lo cotidiano. Es la contraposición al espacio público-privado “seguro” de los centros comerciales, donde el simulacro de las relaciones con el entorno económico, cultural y social llegan al verosímil más inquietante de todos: la enajenación de una verdadera relación con el otro.

La base económica ensalza los actuales espacios públicos como pasillos de supermercados, donde la finalidad es el consumo, lejos de lo que fueron los espacios tradicionales de encuentro.

¿Qué es lo que cuida esta cámara realmente?

Concepción, Chile. 2004.

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